C.P. Roberto Amaya Pérez
experiencias de gratitud por la auditoría interna
Por Francia Yuridia Amaya Carrera
Universidad del Valle de México, Campus Texcoco

El auditor Roberto Francisco Amaya Pérez se desarrolla actualmente en el área de Contraloría Interna dentro de la Secretaría de Seguridad Ciudadana en la Ciudad de México; su experiencia en esta área comenzó desde hace 15 años en los que se desarrolló como subgerente del Grupo Wal-Mart México y en otros distintos empleos que le permitieron conocer las distintas áreas de una empresa y desarrollar una visión más amplia sobre ésta.
Desde su punto de vista el auditor Roberto Amaya nos cuenta cómo percibe a los auditores: “Para mí son personas profesionales, capacitadas y experimentadas designas por una autoridad competente para revisar, examinar y evaluar los recursos designados a todo tipo de personas y/o compañías, ya sean personas físicas o morales. Como auditor, una de nuestras características es desarrollar los procesos y técnicas de la auditoría en forma objetiva, metodológica, sistemática, analítica e imparcial sobre las operaciones financieras y administrativas del cliente que lo solicite; y éstas a su vez deben estar apegados a las normatividades aplicables dentro del territorio nacional”.
Asimismo, nos cuenta que su ingreso dentro del mundo laboral fue una larga travesía y un proceso difícil para él, ya que consideraba que las personas con las que se encontró poseían cierto favoritismo. Igualmente menciona que es un trabajo donde las relaciones de amistad juegan un papel importante para conseguir un buen puesto, pero cree que las personas que se esfuerzan y trabajan duro también lo pueden lograr.
El auditor Roberto Amaya sabe que el proceso por el que ha pasado ha sido un camino con muchas curvas y dificultades, pero que lo más satisfactorio al final es la calidad de vida que ha podido darle a su familia, tanto en lo material como en lo personal; pues su esfuerzo se ve reflejado en las sonrisas de las personas más importantes para él.
Su trabajo actual tiene un significado valioso, pues al desempeñarse dentro de la administración pública es necesario poseer un estricto sentido de la ética y la moral tanto profesional como personal debido a que su actividad se involucra con información privilegiada y confidencial del gobierno.
Por último, el auditor Roberto Amaya comparte las siguientes palabras para los jóvenes que actualmente se encuentran estudiando la carrera de Contaduría Pública: “Deseo que en estos momentos de sus vidas, donde han tomado una importante elección de su carrera profesional, comiencen a desarrollar un amplio criterio propio, además de que se mantengan en una capacitación constante, dediquen tiempo a leer mucho y siempre sean perseverantes; y lo más importante es que si van a ser contadores ¡sean los mejores y pongan en alto a su profesión!”.